"Alimenta tu fe y tus dudas morirán de hambre"

domingo, 16 de enero de 2011

Quiero escribirte, algo diferente. Sé que nunca lo leerás, pues yo no te dejaré.

Eres particular por no decirte raro, puesto que eso ya lo soy yo.
Me paso de los límites normales de pensamiento, y así me va.
Mi cerebro se activa exageradamente, se desconecta y se hipertrofia cuando
no se donde tengo que poner el límite.
Mi volición está más que perdida cuando no te tiene. Mis manos lloran cuando no
te ven y mis ojos se deslizan con tu tacto cuando no les tocas, pero siempre es mi
boca la que se rinde a tus susurros, y mi vida la que se pierde en el camino.

Dicen que los polos opuestos se atraen. A ti y a mí nos separa la misma distancia que
la que existe entre el polo norte y el polo sur. A veces es demasiada y otras es
insuficiente, pero aún así querría tenerte mucho tiempo.

No me atrevo a decirte lo que hace días querías oír, por el simple hecho de que tengo
MIEDO a que las palabras si que se las lleve el viento. Sin embargo, tengo una
curiosidad especial de saber si tu las sigues pensando, de si quieres, tanto como yo,
pasar más días a mi lado.

No quiero fechas, ni si quiera necesito el tiempo.
Quiero tu presencia o tu ausencia pero con pequeños detalles. Algo que me haga sentir
que no empieza otra glaciación y que los muros de mis diques siguen fuertes a la presión.

martes, 28 de diciembre de 2010

Di Si a la alegría, al buen humor, a tu sonrisa, tus caricias,tus malos gestos,tus enfados,

tus piropos, al sentido de la vida, a la amistad, a la pérdida de los no queridos y a la

recuperación de los amados.

Di si a vivir, a que te quieran, a querer. Di si a su vida, a la tuya con él, a la de ellos contigo.

Di si a un nuevo año, mejor o peor, con alegrías y penas, a un año más con los de verdad,

con los de mentira (porque todos te hacen crecer), con más centros nuevos de prácticas,

si a un año con más vida, con más años, con más familia, con corazones rotos y recosidos,

con viajes inolvidables, con festivales con amigas.


Di si a la búsqueda de tu propio universo, a contar todas las estrellas que cada noche te

miran para saber si estas bien.


Di si a llorar por tí, por él, por ella, por ellos, a llorar por los que un día estuvieron,

a llorar de alegría, a reír tanto que tengas que parar porque tus tiernos pómulos se

van a desgarrar.

Di sí a sueños húmedos, cálidos, pesadillas, sueños premonitorios. Di si a los sueños y a volar,

por encima y por debajo del mar.

Di si a los paracaidas salvavidas, a las amigas protectoras, a los mix de frutos secos,

a las horas de llamadas por teléfono, de paseos con buen o mal tiempo, a las salidas

de tarde o de noche sólo para hablar, tomar cerveza,y reír.

Di si a las horas de disfrutar y soñar despierto, a cumplir tus propósitos.


Di si para que haya más de todo y menos de mucho.


miércoles, 8 de diciembre de 2010

Cosas que pasan

Mientras me confundía e intentaba tirar los calcetines y la ropa interior a la basura
y la toallita desmaquillante a la lavadora, levanté la cabeza, y pensé ¿por qué me
estoy riendo?
Al instante, supe contestarme que da igual, soy feliz, hoy he vuelto a recuperarte.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Porque la vida es un sueño...

Hay gente que le pide deseos a un ser supremo, otras que prefieren que
sus deseos se vean concedidos a cada paso y se los piden a sus pestañas
caídas, a cada suspiro, a cada diente de león, a cada estrella fugaz o cada
parpadeo.

Pero Julian era diferente, un chico rokerillo que creía en el amor. Mentira.
Un rokero no cree en el amor pero si que creía en tí, eras su musa, su diosa
y en la que creía que todos sus deseos se veían concedidos.

Quería que le concedieras todos tus despertares, que le miraras como si
sólo existiera él, que te rieras y no pudieras contenerte mientras él, perdido,
te preguntaba que de que te reías. De tí, no le parabas de contestar. Fruncía
el ceño y tu te dabas la vuelta, buscando que te siguiera detrás. Deseo concedido.

Él era muy inseguro con ella, pensando que podría abandonarle en cuanto
viera algo mejor. No más guapo sino más ella. Pero cuando Marian daba su palabra,
no había más que hablar. Pactos que jamás voy a romper, le repetía ella una y otra
vez, cuando él no paraba de insistirle con eso.
Nos separaremos cuando nuestras cenizas sean esparcidas.

Julian calló sobre el colchón con la mayor sonrisa que nunca más volverá a
dibujarsele en el rostro.

sábado, 30 de octubre de 2010

¿Te prostituyes?

Cuando se habla de prostitución, inmediatamente se piensa en el uso
del cuerpo con fines sexuales. Algunos piensan en pecado, vicio, infecciones
e incluso necesidad vital.

Pero es el nuestro cerebro, con nuestras ideas, quién es el encargado
de generar nuestros pensamientos lógicos.

¿Alguién se ha preguntado alguna vez por la prostitución emocional?

Quizás nunca hayamos oído hablar de ella, ni nos hayamos planteado semejante
existencia, pero sin embargo, TODOS hemos vendido nuestras emociones.
Quizás seamos contrabandistas de ellas a cada minuto del día. Cambiadas por
favores de todas las índoles. Piratas de mares llenos de almas dónde todo se roba,
todo se vende y nada se da, a no ser que sea, eso sí, a cambio de algo más valioso.
Igual que la prostitución tradicional.

No te daré nada si antes no has pasado por taquilla.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Estaba acorralada en un par de metros cuadrados de cristal y se estaba ahogando.
No había nada, ningún tipo de líquido ni sustancia que pudiera producirle un
ahogamiento físico que le llevara a la muerte por el cese de la respiración. Pero si
existía la presencia de un ser, para nada extraño, que le producía una ansiedad tan
grande que sentía que su vida se encerraba entre cuatro cristales, se vaciaba de
oxígeno y se llenaba de horribles fobias de las que ninguna podía salir.

Siempre se había definido como una chica fuerte, pero no sabía ya lo que le estaba
ocurriendo. Necesitaba llorar, a escondidas, odiaba que la vieran y pudieran sentir
pena por ella. Estaba bien, sólo quería vaciar su alma de rencores, heridas y objetos
punzantes que a estas alturas ya le habían desgarrado el alma al completo.

Ten cuidado. Se decía a ella misma. No confíes ni en tu sombra, ¿quién sabe cuál es
el día que se va aburrir y va a decidir marcharse o jugartela a tus espaldas?

martes, 19 de octubre de 2010

Summun

Así se llamaba el bar donde él siempre llevaba a sus conquistas,
"se dejaba caer por ahí de vez en cuando" les repetía, pero la verdad
no era esa. Sólo iba acompañado de féminas en celo cuando quería
conquistarlas.
Su casa caía de paso.
El camarero lo sabía bien, pues nada más que el cruzaba la puerta,
este le guiñaba un ojo haciéndole saber que era "el gran triunfador del barrio".

Pero con Elisa no lo consiguió. Lo intentó y lo volvió a intentar.
Sufrió hasta desesperarse, aunque nunca se lo hizo saber, y fue ahí
donde radicó su catastrófico final.

Pero ella, fue débil y se arrepintió también de haberle echo creer una
verdad que estaba plagada de mentiras. De crearle falsos sueños como
jamás antes se los había fabricado a nadie. Pero le salió natural y ante
eso nada pudo hacer.

Ambos perdieron la partida.