"Alimenta tu fe y tus dudas morirán de hambre"

domingo, 13 de febrero de 2011

Habrás sido igual con otras, quizás con todas, pero tenías el don de hacerlas
creer que eran únicas. Disparabas con balas de verdad, y sabías que podías
hacer mucho daño, a ti y a ella.
Te cantaba insinuarle que era única y quizás, tu chica favorita, pero tu querías
ir despacio y sólo hacías que acelerarle el corazón.
Mientras la azuzabas diciéndole que quizás, si las cosas funcionaran, aunque
aquello fuera una auténtica locura, nadie podría con vosotros.
Antes teníais que pasar la fase de fuego, la etapa clave, para saber si el "amor"
os dudaría o si por el contrario podías agarraros a las sábanas de vuestra cama.
Ella tenía miedo. Sus miedos e inseguridades se plasmaban en sus ojos, él confiaba
en sí mismo, aunque luego, como todos, sólo se quedaban en fachada.
Aunque ella también confiaba en sus instintos (Sus amigas decían que era medio
brujita) Siempre intuía las cosas, más malas que buenas, pero era su realidad y
creía que él quería algo más, aunque tuviera una fobia horrible. Creia que ahora
era imposible romper el trato con el diablo, recuperar su alma, y volver a suplicarle
a San Pedro que le abriera las puertas del cielo.

jueves, 27 de enero de 2011

Una vez más.

Nunca sabes cuál va a ser el tiempo que separe ésa carta de amor de la carta de despedida.
De la herida abierta que se ha vuelto a formar en tu corazón, ni si quiera de si
estás segura de que va a poder repararse de ese maldito suceso. De que seguirá
hacia delante con más y más fuerza.
No te quiero pero te quiero. No puedo desearte que encuentres a alguién mejor que
yo porque querría que volvieras a encontrarme a mí. Se que no es posible, se que no
se va hacer realidad. Esperaré, un mes, no más. La vida, a diferencia de lo que podría
haber pensado otras veces, me espera. No estoy sóla y también lo he aprendido. Tengo
personas que me quieren y una familia que me apoya aunque ellos no sean tú.
Es tu decisión, aunque quizás es también la mía ocultada bajo un manto de miedo y
confusión, un respaldo de fin de semana, una salvación ante momentos de soledad pero
es la decisión.

domingo, 16 de enero de 2011

Quiero escribirte, algo diferente. Sé que nunca lo leerás, pues yo no te dejaré.

Eres particular por no decirte raro, puesto que eso ya lo soy yo.
Me paso de los límites normales de pensamiento, y así me va.
Mi cerebro se activa exageradamente, se desconecta y se hipertrofia cuando
no se donde tengo que poner el límite.
Mi volición está más que perdida cuando no te tiene. Mis manos lloran cuando no
te ven y mis ojos se deslizan con tu tacto cuando no les tocas, pero siempre es mi
boca la que se rinde a tus susurros, y mi vida la que se pierde en el camino.

Dicen que los polos opuestos se atraen. A ti y a mí nos separa la misma distancia que
la que existe entre el polo norte y el polo sur. A veces es demasiada y otras es
insuficiente, pero aún así querría tenerte mucho tiempo.

No me atrevo a decirte lo que hace días querías oír, por el simple hecho de que tengo
MIEDO a que las palabras si que se las lleve el viento. Sin embargo, tengo una
curiosidad especial de saber si tu las sigues pensando, de si quieres, tanto como yo,
pasar más días a mi lado.

No quiero fechas, ni si quiera necesito el tiempo.
Quiero tu presencia o tu ausencia pero con pequeños detalles. Algo que me haga sentir
que no empieza otra glaciación y que los muros de mis diques siguen fuertes a la presión.

martes, 28 de diciembre de 2010

Di Si a la alegría, al buen humor, a tu sonrisa, tus caricias,tus malos gestos,tus enfados,

tus piropos, al sentido de la vida, a la amistad, a la pérdida de los no queridos y a la

recuperación de los amados.

Di si a vivir, a que te quieran, a querer. Di si a su vida, a la tuya con él, a la de ellos contigo.

Di si a un nuevo año, mejor o peor, con alegrías y penas, a un año más con los de verdad,

con los de mentira (porque todos te hacen crecer), con más centros nuevos de prácticas,

si a un año con más vida, con más años, con más familia, con corazones rotos y recosidos,

con viajes inolvidables, con festivales con amigas.


Di si a la búsqueda de tu propio universo, a contar todas las estrellas que cada noche te

miran para saber si estas bien.


Di si a llorar por tí, por él, por ella, por ellos, a llorar por los que un día estuvieron,

a llorar de alegría, a reír tanto que tengas que parar porque tus tiernos pómulos se

van a desgarrar.

Di sí a sueños húmedos, cálidos, pesadillas, sueños premonitorios. Di si a los sueños y a volar,

por encima y por debajo del mar.

Di si a los paracaidas salvavidas, a las amigas protectoras, a los mix de frutos secos,

a las horas de llamadas por teléfono, de paseos con buen o mal tiempo, a las salidas

de tarde o de noche sólo para hablar, tomar cerveza,y reír.

Di si a las horas de disfrutar y soñar despierto, a cumplir tus propósitos.


Di si para que haya más de todo y menos de mucho.


miércoles, 8 de diciembre de 2010

Cosas que pasan

Mientras me confundía e intentaba tirar los calcetines y la ropa interior a la basura
y la toallita desmaquillante a la lavadora, levanté la cabeza, y pensé ¿por qué me
estoy riendo?
Al instante, supe contestarme que da igual, soy feliz, hoy he vuelto a recuperarte.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Porque la vida es un sueño...

Hay gente que le pide deseos a un ser supremo, otras que prefieren que
sus deseos se vean concedidos a cada paso y se los piden a sus pestañas
caídas, a cada suspiro, a cada diente de león, a cada estrella fugaz o cada
parpadeo.

Pero Julian era diferente, un chico rokerillo que creía en el amor. Mentira.
Un rokero no cree en el amor pero si que creía en tí, eras su musa, su diosa
y en la que creía que todos sus deseos se veían concedidos.

Quería que le concedieras todos tus despertares, que le miraras como si
sólo existiera él, que te rieras y no pudieras contenerte mientras él, perdido,
te preguntaba que de que te reías. De tí, no le parabas de contestar. Fruncía
el ceño y tu te dabas la vuelta, buscando que te siguiera detrás. Deseo concedido.

Él era muy inseguro con ella, pensando que podría abandonarle en cuanto
viera algo mejor. No más guapo sino más ella. Pero cuando Marian daba su palabra,
no había más que hablar. Pactos que jamás voy a romper, le repetía ella una y otra
vez, cuando él no paraba de insistirle con eso.
Nos separaremos cuando nuestras cenizas sean esparcidas.

Julian calló sobre el colchón con la mayor sonrisa que nunca más volverá a
dibujarsele en el rostro.

sábado, 30 de octubre de 2010

¿Te prostituyes?

Cuando se habla de prostitución, inmediatamente se piensa en el uso
del cuerpo con fines sexuales. Algunos piensan en pecado, vicio, infecciones
e incluso necesidad vital.

Pero es el nuestro cerebro, con nuestras ideas, quién es el encargado
de generar nuestros pensamientos lógicos.

¿Alguién se ha preguntado alguna vez por la prostitución emocional?

Quizás nunca hayamos oído hablar de ella, ni nos hayamos planteado semejante
existencia, pero sin embargo, TODOS hemos vendido nuestras emociones.
Quizás seamos contrabandistas de ellas a cada minuto del día. Cambiadas por
favores de todas las índoles. Piratas de mares llenos de almas dónde todo se roba,
todo se vende y nada se da, a no ser que sea, eso sí, a cambio de algo más valioso.
Igual que la prostitución tradicional.

No te daré nada si antes no has pasado por taquilla.